En AVED Producciones creemos que toda persona y entidad, independientemente de su ámbito de actuación, tiene la responsabilidad ética de dedicar una parte de sus esfuerzos y recursos a fomentar y/o hacer actuaciones dentro del marco de la Responsabilidad Social, sumando así al progreso social de la Humanidad.
Que ello conlleve poco o ningún beneficio económico no ha de ser un pretexto para no desarrollarlo, ya que tampoco tiene por qué comportar gastos. En este sentido, el altruismo y el intercambio son dos de las prácticas que pensaos que toda entidad debería estimular, no sólo entre sus miembros sino también entre el resto de personas con las que trabaja o se relaciona, ya que ayudan a hacerlo posible.
En nuestro caso, está demostado que la creación audiovisual tiene una clara incidencia real sobre la comunidad. Por tanto, creemos en la necesidad de que una parte de ésta se utilice como herramienta de reflexión y cambio social. En este sentido, nos sumamos al concepto de Responsabilidad Social Audiovisual (RSA), una filosofía de trabajo de marcado carácter humanista que valora el progreso social y el valor de las personas y su trabajo por encima del rendimiento económico.
Nuestro lema es que «Tu trabajo vale mucho más que el dinero que recibes». Por eso te animamos a ofrecerte e impulsar proyectos con valores, porque encontrarás muchas personas e instituciones que también estarán dispuestas a prestarte los recursos de que disponen. Y por supuesto, nunca dejes de recordarle a la gente que este sistema basado en la solidaridad y el interés mutuo funciona y es perfectamente compatible con sus vidas. Porque el apoyo mutuo ha sido siempre clave en la historia de la Humanidad.
”La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.”
Los valores éticos y la responsabilidad social son cuestiones muy importantes en nuestra manera de entener el audiovisual. Nos acercamos a ellas desde una óptica de marcado carácter Humanista y Altruista, utilizando la expresión artística a modo de catalizador y descartando la producción de cualquier proyecto que no las respete.
A lo largo de todos estos años no sólo hemos desarrollado un código de evaluación de proyectos en base a ello, sino que hemos ido descubriendo maneras de integrarlo dentro de la producción audiovisual, llegando a la postre a emprender diversas actuaciones motivadas únicamente a fomentarlo y/o trabajarlo, la mayoría de las veces en colaboración con otras entidades que también trabajan en la misma línea, sea desde el audiovisual o desde cualquier otra disciplina.
Entendemos que estos valores se pueden incorporar a la disciplina audiovisual desde dos vertientes:
a) fomentando valores así como una visión más libre y completa del mundo
b) actuando de manera directa sobre problemáticas concretas
No hay que olvidar que el medio audiovisual transmite conocimientos y valores a través de la expresión artística. Por tanto, a la hora de cumplir con la RSA, tenemos en cuenta tres cosas:
a.1) que todas nuestras producciones y actividades respeten sin excepción los propósitos y principios recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos
a.2) que nuestro departamento encargado de aprobar proyectos anteponga siempre aquellos proyectos que promuevan valores éticos y de responsabilidad social. Y en caso de tener una valoración igual de positiva de dos proyectos futuribles, se priorizará el que más valores aporte.
a.3) que nuestro departamento encargado de aprobar proyectos anteponga aquellos proyectos en los que
– se ofrece una propuesta autoral marcadamente propia
– se exponen puntos de vista diferentes a los habituales o normativos
– se muestran realidades y problemáticas poco comunes y/o silenciadas
– se fomenta la diversidad en cualquiera de sus expresiones
Obviamente, además de la producción hay otras maneras de fomentar valores y ofrecer nuevas visiones, como por ejemplo distribuyendo obras de especial interés (como hicimos en el pasado a través de nuestro sello “Suicide Distributions”), organizando actos tales como cine-forums, creando visibilización y análisis a través de comunicación escrita (como en nuestro medio pediodístico «Quemando Manderlay») o colaborando con festivales, iniciativas de industria y otros espacios de promoción audiovisual y apoyo al talento emergente.
En relación a actuar de manera directa sobre necesidades y problemáticas concretas, podemos dividir todas nuestras líneas de actuación dentro de dos grandes bloques:
b.1) empoderamiento de personas miembro, colaboradoras y externas a la entidad
b.2) actividades y producciones que benefician de manera directa a personas que viven en contextos problemáticos o de necesidad, contribuyendo así a mejorar su situación o cuando menos disminuir el impacto que ésta tiene sobre ellas.
Encuentra más abajo una explicación de todo lo que hacemos dentro de estos dos grandes bloques
Cabe añadir que, en muchas ocasiones, una actividad puede responder a varias líneas de actuación e incluso estar dentro de ambas vertientes. Es el caso, por ejemplo, de actividades en las que participan colectivos en peligro de exclusión (acción directa), en donde muchas de las personas que colaboran por parte nuestra pueden estar de prácticas (empoderamiento) mientras que al mismo tiempo descubren o comprenden mejor esa realidad (fomento de valores y de una visión más libre y completa del mundo).